Complementos pies

Sirven para mejorar la función del pie y reducir las tensiones que podrían causar deformidades y dolor en el pie.

Cumplen funciones que hacen más cómodo y eficiente el caminar, correr y estar de pie, cambiando ligeramente los ángulos en los que el pie golpea la superficie por la que camina o corre.

Las ortesis de pie se clasifican en tres grandes grupos: las que pretenden principalmente cambiar la función del pie, las que son principalmente de naturaleza protectora, y las que combinan el control funcional y la protección.

Tipos

Ortesis rígidas

Los aparatos ortopédicos rígidos, diseñados para controlar la función del pie, pueden estar hechos de un material firme como el plástico o la fibra de carbono, y se usan principalmente en calzado de caminar o formal.

Ortesis blandas

Ayudan a absorber impacto, mejoran el equilibrio, y quitar presión de puntos doloridos o irritados. Se construyen generalmente en materiales blandos, y pueden moldearse por la acción del pie al caminar.

Pueden ajustarse fácilmente a cambios en las fuerzas que soporta el pie y se adaptan fácilmente a cualquier calzado. La desventaja es que debe ser reemplazado o reparado periódicamente.

Ortesis semirígidas

Proporcionan un equilibrio dinámico y ayudan a la hora de caminar.

Esta ortesis funcional dinámica ayuda a guiar al pie a la función apropiada, permitiendo que los músculos y tendones den mejor rendimiento. La ortesis semirígida clásica se hace de capas de un material blando reforzadas con otros más rígidos.

Consejos

  • Lleve zapatos en buen estado junto con su ortesis.
  • Lleve con usted su ortesis cuando compre un par de zapatos nuevos.
  • Cuando compre zapatos nuevos, lleve calcetines o medias similares a los que planea llevar habitualmente.
  • Regrese según se le indique para hacer el seguimiento del funcionamiento de su ortesis. Esto es importante para estar seguro de que sus pies y ortesis funcionan bien juntos.